Es hora de prepararnos para sacar a Trump de la Casa Blanca. Eche un vistazo a las opciones para votar en su estado aquí

Los musulmanes estadounidenses son esenciales para la fibra estadounidense, y trabajar con las comunidades musulmanas estadounidenses es fundamental para garantizar que los musulmanes estadounidenses sean enaltecidos y empoderados, y que los temas  que les importan sean digeridos en nuestra democracia. No se puede definir a un estadounidense por el origen de su familia, su aspecto o la fe que profesan. Los Estados Unidos son una idea: que todos los hombres y mujeres son creados iguales, que todos tienen derecho a ser tratados con dignidad. Es una idea que es más fuerte que cualquier ejército y más poderosa que cualquier dictador, y aunque nunca hemos estado totalmente a la altura de esta idea, generación tras generación de estadounidenses han abierto las puertas de la oportunidad para incluir a más y más personas.

Los musulmanes estadounidenses son una parte diversa y vibrante de los Estados Unidos, que hacen contribuciones culturales y económicas invaluables a las comunidades de todo el país. Pero también enfrentan desafíos y amenazas reales en nuestra sociedad, incluyendo la violencia por motivos raciales y la islamofobia.

Joe Biden trabajará en estrecha colaboración con los musulmanes estadounidenses para abordar las necesidades y preocupaciones legítimas de la comunidad musulmana estadounidense. Joe dijo desde el momento en que lanzó su campaña que estamos en una batalla por el alma de esta nación, para demostrar que no somos el país que Donald Trump cree que somos, que creemos en tratar a todos con dignidad y respeto, que nosotros no toleramos el odio, que no demonizamos a nadie, ni a los pobres, ni a los desvalidos, ni a los inmigrantes, ni a los demás. Los Estados Unidos deberían ser un faro acogedor de esperanza, donde personas de todos los orígenes, culturas y religiones puedan vivir libremente sin temor ni intimidación.

Joe sabe cómo tratamos a los musulmanesestadounidenses y priorizar los problemas que los afectan refleja quiénes somos como nación. Como presidente, él: protegerá los derechos constitucionales y civiles de los musulmanes estadounidenses; honrará la diversidad de las comunidades musulmanas estadounidenses; asegurará un cuidado de salud adecuado; creará un ambiente de aprendizaje seguro; reconstruirá nuestra economía con una clase media más resiliente e inclusiva; y hará que las comunidades sean más seguras.

Proteger los derechos constitucionales y civiles de los musulmanes estadounidenses.

El 27 de enero de 2017, la Administración de Donald Trump lanzó un ataque anti- estadounidense contra los musulmanes y refugiados con el objetivo detestable de cerrar nuestra nación a los inmigrantes que a menudo huyen de las peores zonas de conflicto del mundo, simplemente por su fe. El prejuicio antimusulmán de la administración Trump perjudica nuestra economía y traiciona nuestros valores. Prohibir a los musulmanes ingresar al país es moralmente incorrecto, y no hay inteligencia o evidencia que sugiera que esto hace que nuestra nación sea más segura. Es otro abuso de poder por parte de la Administración Trump diseñado para atacar principalmente a inmigrantes negros y de color.

La libertad religiosa es un principio fundamental de este país. Proteger la libertad religiosa de los musulmanes estadounidenses es vital para proteger ese derecho para todos y garantizar que los Estados Unidos sean un ejemplo positivo para el resto del mundo. Como presidente, Joe rescindirá la prohibición musulmana de la administración Trump el primer día en el cargo e instará al Congreso a aprobar la Ley contra la Prohibición para garantizar que las futuras administraciones no puedan restablecer la prohibición de Trump.

Joe también se asegurará de que todos los estadounidenses sean tratados con los derechos y la dignidad garantizados por nuestra Constitución. A pesar de comprender solo el 1% de la población, según las estadísticas del FBI, casi el 15% de los delitos de odio basados ​​en la religión se cometieron contra musulmanes estadounidenses en 2018. Estos son solo los delitos de odio que se informan. Como presidente, Joe abordará directamente el aumento de los ataques de odio, corregirá los problemas de larga data con la manera en que el gobierno informa y trata los delitos de odio, y promulgará una legislación que prohíba que alguien condenado por un delito de odio compre o posea un arma de fuego. Joe ordenará a su Departamento de Justicia que concentre recursos adicionales para combatir los delitos de odio basados ​​en la religión y confrontar el terrorismo nacionalista blanco. La administración de Joe se enfrentará a las políticas discriminatorias que se centran en los musulmanes estadounidenses y siembran sospechas en comunidades enteras, y se asegurará de que el compromiso de nuestro gobierno con los musulmanes no se vea a través de un lente de seguridad.

Honrar la diversidad y las contribuciones de los musulmanes estadounidenses.

La diversidad de las comunidades musulmanas estadounidenses y sus contribuciones a nuestra nación con demasiada frecuencia se ven eclipsadas por las fuerzas de la islamofobia, especialmente cuando aquellos en posiciones de poder avivan activamente las llamas del odio y la intolerancia. Joe enfrentará la islamofobia de frente y restablecerá la tradición de la administración Obama-Biden de honrar a las comunidades musulmanas estadounidenses por sus distintas contribuciones a la vida estadounidense. Comenzará restaurando la celebración de Eid en la Casa Blanca y llenando el puesto de enlace musulmán-estadounidense en la Oficina de la Casa Blanca para la Participación Pública de la Casa Blanca, ambos eliminados por Donald Trump, para garantizar que se escuche una amplia gama de voces musulmanas estadounidenses en su administración. Joe nombró a un asesor sénior para la comunidad musulmana en su campaña presidencial y tomará eso como base para garantizar que una Administración Biden refleje la diversidad de nuestra nación en todas las agencias federales. Como presidente, Joe también restaurará el liderazgo estadounidense, incluso a través de un compromiso global renovado y el nombramiento de un enviado especial a la Organización de Cooperación Islámica.

Asegurar que los musulmanes estadounidenses tengan servicios de salud adecuados.

Joe Biden estaba al lado del presidente Obama cuando él firmó la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio e hizo historia. Fue una victoria de 100 años en ciernes. Debido a Obamacare, más de 100 millones de personas, incluidos muchos musulmanes estadounidenses, ya no tienen que preocuparse de que una compañía de seguros les niegue la cobertura o cobre primas más altas a las personas con una condición preexistente. Sin embargo, en este momento, Donald Trump está en el tribunal tratando de que la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio sea declarada inconstitucional y elimine estas protecciones para las condiciones preexistentes.

Joe tiene un plan para apliar la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio al brindarle a los estadounidenses más opciones, reducir los costos de los servicios de salud y hacer que nuestro sistema de servicios médicos sea menos complejo de navegar. Ya sea que alguien esté cubierto por su empleador, compre un seguro por su cuenta o no tenga cobertura, el Plan de Biden les dará a los estadounidenses la opción de comprar una opción pública de seguro de salud como Medicare, que reducirá los costos y mejorará la eficacia y la calidad de los servicios. También ampliará el acceso a Medicare al reducir la edad de elegibilidad a 60.

Joe cree que todos los estadounidenses, independientemente de su sexo, raza, ingresos, orientación sexual, discapacidad o código postal, deberían tener acceso a un cuidado de salud asequible y de calidad. Sin embargo, el racismo, el sexismo y otras formas de discriminación impregnan nuestro sistema de servicios de salud tal como lo hacen en cualquier otra parte de la sociedad. Como presidente, Joe será un defensor de mejorar el acceso al cuidado de salud para todos, incluidos los musulmanes estadounidenses, al ampliar la cobertura a los estadounidenses de bajos ingresos, revertir el asalto de la administración actual al derecho de una mujer a elegir y duplicar la inversión de los Estados Unidos en los centros de salud comunitarios. Lea más sobre el plan de cuidado de salud de Joe aquí.

Crear un ambiente seguro en la escuela para todos los niños.

En un estudio realizado por el Instituto de Política Social y Entendimiento (ISPU, por sus siglas en inglés), el 42% de los musulmanes, el 23% de los judíos y el 6% de los católicos informaron que al menos uno de sus hijos había sido acosado en el último año debido a su religión, algo que ningún niño debería experimentar jamás. Todos los niños deben recibir una buena educación, sin importar su código postal, su género, el color de su piel, su religión, si tienen una discapacidad o los ingresos de sus padres. Como presidente, Joe se asegurará de que los educadores estén equipados con el apoyo, la dignidad y el salario que necesitan y merecen para que los estudiantes puedan convertirse en adultos sanos física y emocionalmente. Joe apoyará la aprobación de la Ley de Mejoramiento de Escuelas Seguras, que requiere que los distritos escolares desarrollen políticas de acoso y hostigamiento, y duplicará el número de psicólogos, consejeros, enfermeras, trabajadores sociales y otros profesionales de la salud en nuestras escuelas para que nuestros hijos reciban el cuidado de salud mental que necesitan.

Joe también invertirá en mentores para los maestros, liderazgo y educación adicional, para que los maestros puedan concentrar su energía en dar forma a la próxima generación de estadounidenses. Joe triplicará los fondos del Título I para eliminar la brecha de fondos entre los distritos escolares de altos y bajos ingresos, así como invertir en colegios comunitarios y capacitación para mejorar el éxito de los estudiantes y hacer crecer una clase media más próspera.

Finalmente, Joe entiende que para demasiados, obtener un título u otra credencial después de la escuela secundaria es hoy inasequible. Por eso, como presidente, Joe hará que los colegios y las universidades públicas sean gratuitas para todos los estudiantes cuyos ingresos familiares sean inferiores a $125,000, además de ofrecer dos años de colegio comunitario u otro programa de capacitación de alta calidad sin deudas para cualquier persona que trabaje. También perdonará la deuda estudiantil a las personas de bajos ingresos y de clase media que hayan asistido a colegios y universidades públicas. Lea más sobre el plan de Joe para la educación de K-12 aquí y la educación más allá de la escuela secundaria aquí.

Restaurar el sueño americano para todos los estadounidenses.

Joe se está postulando para presidente para reconstruir la columna vertebral de los Estados Unidos, la clase media, y asegurarse de que esta vez todos estén incluidos. Joe sabe que la clase media no es un número, es un conjunto de valores: ser dueño de su casa, enviar a sus hijos a la universidad, poder ahorrar y salir adelante. Para construir una clase media más fuerte e inclusiva, Joe aumentará el salario mínimo federal a $15, fortalecerá los sindicatos del sector público y privado y abordará la brecha salarial.

Joe sabe que muchos musulmanes estadounidenses son propietarios de pequeños negocios, empresarios e inventores. Como presidente, Joe también duplicará la Iniciativa de Crédito para Estatal para Pequeños Negocios. Extenderá el programa hasta 2025 y duplicará sus fondos federales a $3 mil millones, impulsando cerca de $30 mil millones de inversiones del sector privado a los pequeños negocios, especialmente los que son propiedad de mujeres y personas de color. Lea más sobre el plan de Joe para impulsar la clase media aquí.

Reducir el encarcelamiento y hacer que nuestras comunidades sean más seguras.

Según un informe de 2019 de Muslim Advocates, los musulmanes estadounidenses representan el 9% de la población carcelaria del estado, a pesar de comprender el 1% de la población general. Con demasiada frecuencia, su capacidad básica para practicar su religión y sus necesidades de rehabilitación y desarrollo no se satisfacen mientras están en prisión, y regresan a sus hogares en un sistema que no les da la bienvenida.

Joe se asegurará de que el Departamento de Justicia de los EE. UU. utilice investigaciones de patrones o prácticas y decretos de consentimiento para abordar la mala conducta sistémica en los departamentos de policía y las oficinas de los fiscales. También dedicará más recursos para mantener a las familias y las mezquitas a salvo de los ataques islamofóbicos.

Y, como presidente, Joe dará prioridad a la redención y la rehabilitación. Joe eliminará las sentencias mínimas obligatorias por delitos no violentos y eliminará la fianza en efectivo, para que los ingresos no determinen cuánto tiempo alguien está en la cárcel. Invertirá $1,000 millones al año en la reforma de la justicia juvenil; despenalizará el cannabis y borrará los antecedemtes; y pondrá fin al encarcelamiento solo por el uso de drogas, desviando a las personas a los tribunales dedicados a asuntos de drogas y a tratamiento, y ampliando el acceso a los servicios de salud mental. Lea más sobre el plan de Joe para reformar nuestro sistema de justicia aquí.

Defender los derechos humanos y la democracia a nivel mundial.

Los derechos humanos son el núcleo de la idea misma de los Estados Unidos, y los Estados Unidos son más seguros cuando los derechos fundamentales están protegidos en todo el mundo. En demasiados países, estamos viendo gobiernos liderados por regímenes brutales que no protegen los derechos civiles y políticos y la dignidad de sus ciudadanos. Para que las democracias prevalezcan frente a la creciente amenaza del autoritarismo, los Estados Unidos deben nuevamente poner los derechos humanos en el centro de nuestro compromiso con el mundo. En marcado contraste con la inacción de la administración actual, Joe restaurará el papel y la voz de los Estados Unidos como un defensor de los derechos humanos a escala mundial. Durante el primer año en el cargo de Joe, los Estados Unidos organizará y será el anfitrión de una Cumbre Global para la Democracia. La cumbre priorizará los resultados al impulsar nuevos compromisos significativos en tres áreas: lucha contra la corrupción, lucha contra el autoritarismo y promoción de los derechos humanos a nivel mundial. Si los países quieren asistir, tendrán que hacer compromisos tangibles que demuestren su sentido de responsabilidad compartida e interés en preservar sociedades libres y abiertas.

Joe también comprende el dolor que sienten los musulmanes estadounidenses por lo que está sucediendo en los países de mayoría musulmana y en los países con poblaciones musulmanas significativas. La detención forzada de más de un millón de musulmanes uigures en el oeste de China es desmesurada. Como presidente, Joe hablará en contra de los campos de internamiento en Xinjiang y exigirá cuentas a las personas y empresas cómplices de esta terrible opresión. Además, la discriminación sistemática y las atrocidades contra la minoría musulmana rohingya de Birmania son abominables y socavan la paz y la estabilidad. En Cachemira, el gobierno indio debería tomar todas las medidas necesarias para restablecer los derechos de toda la gente de Cachemira. Las restricciones a la disidencia, como impedir protestas pacíficas o cerrar o reducir la velocidad de Internet, debilitan la democracia. Joe Biden está decepcionado por las medidas que el gobierno de la India ha tomado con la implementación y las consecuencias del Registro Nacional de Ciudadanos en Assam y la aprobación de la Ley de Enmienda de Ciudadanía. Estas medidas son inconsistentes con la larga tradición de laicismo del país y con el mantenimiento de una democracia multiétnica y multirreligiosa.

Las personas de muchas religiones en todo el Medio Oriente necesitan hace mucho tiempo reformas políticas y económicas, así como el retorno a la diplomacia estadounidense de principios, para ayudarles a encontrar la dignidad, la prosperidad y la paz. Eso incluye poner fin al “cheque en blanco” de Donald Trump por los abusos contra los derechos humanos de Arabia Saudita en el país y en el extranjero y poner fin a la guerra en Yemen. Significa tener conversaciones difíciles sobre los derechos humanos con amigos y rivales. Significa dar la bienvenida a los refugiados que huyen del conflicto a nuestras costas nuevamente. Como presidente, Joe involucrará activamente a israelíes y palestinos por igual para ayudarlos a encontrar formas de vivir juntos en paz, libertad, seguridad y prosperidad y para abogar por una solución de dos estados. Continuará oponiéndose a la expansión de los asentamientos israelíes y ha hablado contra la anexión en Cisjordania. Reabrirá el Consulado de EE. UU. en Jerusalén Oriental y restaurará la asistencia económica y humanitaria a los palestinos.

Reformar nuestro sistema de inmigración.

Ya es hora de reformar nuestro sistema de inmigración que no funciona. En sus primeros 100 días como presidente, Joe revertirá de inmediato las políticas crueles e insensatas de la Administración Trump que separan a los padres de sus hijos en nuestra frontera, abordará la crisis humanitaria en nuestra frontera, restablecerá nuestras leyes de asilo para que hagan lo que están diseñadas para hacer: proteger a las personas que huyen de la persecución y no pueden regresar a sus hogares de manera segura, proteger a los Dreamers y sus familias, ordenar una revisión inmediata del estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para las poblaciones vulnerables que no pueden encontrar seguridad en sus países destrozados por la violencia o el desastre, y garantizar que el personal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) cumplen con los estándares profesionales y rinden cuentas por el trato inhumano. Joe instituirá una moratoria de 100 días en las deportaciones para aquellos que ya viven y trabajan en los Estados Unidos y pondrá capital político real para aprobar una reforma legislativa de inmigración que provea una hoja de ruta hacia la ciudadanía para los 11 millones de inmigrantes indocumentados que enriquecen nuestras comunidades. Finalmente, Joe revertirá las políticas de la Administración Trump que han destruido nuestro programa de refugiados. Establecerá el límite anual de admisión global de refugiados a 125,000 en su primer año en el cargo, y procurará aumentarlo con el tiempo de acuerdo con nuestra responsabilidad, nuestros valores y la necesidad mundial sin precedentes. Con más de 70 millones de personas desplazadas en el mundo de hoy, este es un momento que exige el liderazgo estadounidense. Ofrecer esperanza y refugio a los refugiados es parte de lo que somos como país. Lea más sobre el plan de Joe para reformar nuestro sistema de inmigración aquí.