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Como padres de un militar que fue enviado a Iraq, el vicepresidente Joe Biden y la Dra. Jill Biden entienden que no solo los militares se enlistan para servir a nuestra nación, también lo hacen sus familias. Los Biden entienden las noches de insomnio, preguntándose si su ser querido que ha sido movilizado está a salvo; las dificultades que experimentan los hijos mientras sus padres están sirviendo lejos; y todos los sacrificios y desafíos adicionales, grandes y pequeños, que enfrentan las familias militares porque eligen el servicio desinteresado. Nuestras familias militares nunca dejan de dar lo mejor de sí a los Estados Unidos, y les debemos lo mejor a cambio.

 

Menos del uno por ciento de los estadounidenses se enlista para servir. Se ofrecen como voluntarios para asumir los sacrificios necesarios para mantener a nuestro país a salvo. Es por eso que el vicepresidente Biden ha insistido durante mucho tiempo en que, como nación, nuestra única obligación verdaderamente sagrada es preparar y equipar adecuadamente a nuestras tropas cuando los enviamos a la guerra, y cuidar de ellos y sus familias durante las movilizaciones y cuando vuelven a casa.

 

Construyendo sobre el compromiso de Biden con las familias militares

La Administración Obama-Biden hizo del apoyo a nuestras familias militares un tema emblemático y una prioridad personal. Junto a la primera dama Michelle Obama, la Dra. Biden creó Joining Forces (“Uniendo Fuerzas”), una iniciativa nacional que lleva un enfoque de alto nivel a los asuntos que son importantes para los militares y los veteranos, al igual que para sus familias,, incluidos el empleo, la educación y el bienestar. Joining Forces apoyó oportunidades que condujeron a la contratación o capacitación de más de 1.5 millones de veteranos y cónyuges de militares e impulsaron reformas en los 50 estados a fin de reducir las barreras a las credenciales para los cónyuges de los militares que están calificados y buscan empleo. La Dra. Biden también apoyó la Alianza de Empleos para los Cónyuges de los Militares del Departamento de Defensa (DoD, por sus siglas en inglés), que reunió a cientos de compañías para ayudar a 100,000 cónyuges de militares a encontrar trabajo.   

 

Como educadora durante toda su vida, la Dra. Biden encabezó “Educar a los educadores”, un compromiso de más de 100 colegios y universidades para tomar medidas con el fin de satisfacer las necesidades únicas de los niños con padres en el ejército, y abogó por la herramienta de comparación de la Ley GI para ayudar a los veteranos y los miembros de las familias militares a escoger instituciones educativas postsecundarias de alta calidad. También trabajó para asegurar que los 50 estados firmaran el Pacto Interestatal sobre Oportunidades Educativas para los Hijos de los Militares para lidiar mejor con los desafíos de la reubicación que enfrentan los hijos de los militares en edad escolar.

 

El vicepresidente Biden y la Dra. Biden continuaron con este compromiso después de dejar el cargo, haciendo del apoyo a las familias militares un aspecto clave de su servicio público continuo. La Fundación Biden buscó generar oportunidades económicas para los cónyuges de los militares, crear entornos educativos de apoyo para los niños y jóvenes con padres en el ejército y cambiar la conversación sobre la salud mental para los militares, los veteranos y sus familias.  

 

Como presidente y primera dama, los Biden se asegurarán de que mantengamos nuestro compromiso nacional con las familias militares al relanzar y fortalecer la iniciativa Joining Forces, convirtiéndola en una prioridad para una Administración Biden. 

 

Sabemos que muchos futuros militares provienen de familias militares. Por lo tanto, la preparación familiar es parte integral de la preparación para la misión, tanto ahora como en el futuro. Esto no puede ser algo secundario. Es un imperativo de seguridad nacional, y debe contar con recursos y apoyo como tal. 

 

A través de casi dos décadas de guerra sostenida, las familias militares han enfrentado muchos desafíos y sacrificado mucho por nuestro país. Han respondido al llamado al deber una y otra vez. Para mantener la mejor fuerza de combate del mundo, Biden se asegurará de que las familias en el frente doméstico reciban todo nuestro apoyo y los beneficios que se han ganado y merecen al: 

 

  • Pagar a los militares un salario competitivo
  • Proveer recursos para los cónyuges de los militares, cuidadores y sobrevivientes 
  • Priorizar el apoyo a los hijos de los militares 

 

El presidente Biden inspirará a una futura generación de estadounidenses a enlistarse como voluntarios en el servicio militar al garantizar que cumplamos con nuestras obligaciones con las generaciones que ya han respondido al llamado a servir a nuestro país y al apoyar el bienestar de TODAS las familias militares.

 

Modernizar la compensación para mantener el ritmo de la economía actual: Hoy en día, más familias militares están luchando para llegar a fin de mes y algunos informan que sufren inseguridad alimentaria, falta de cuidado infantil de calidad y una situación económica precaria. Eso es totalmente inaceptable. Los miembros del servicio militar y sus familias arriesgan todo por nuestro país: se les debe garantizar un salario digno. Pero el marco de compensación existente simplemente no permite que las familias militares, especialmente aquellas que son jóvenes y más vulnerables, prosperen en la economía moderna actual. El presidente Biden trabajará decididamente para actualizar la estructura de compensación de la fuerza laboral federal para los militares, de modo que el gobierno lidere el camino para garantizar que las familias trabajadoras puedan alcanzar una vida de clase media, y apoyará la legislación que, mientras tanto, proporcionará un subsidio adicional para las familias militares que viven por debajo del nivel de pobreza.   

 

Crear estabilidad aumentando el tiempo entre los traslados por un cambio de estación permanente (PCS, por sus siglas en inglés): cada año, se producen más de 400,000 traslados por cambios de estación permanente (PCS) de los militares y sus familias. Este sistema es costoso y no funciona. Las familias militares consideran la reubicación frecuente como la causa de los resultados negativos en las oportunidades profesionales para los cónyuges de los militares, la educación de los hijos de los militares y el desarrollo de redes sociales de apoyo. Si bien todos los militares y sus familias entienden que la misión es primordial, debemos invertir en soluciones que generen estabilidad para las familias y establezcan condiciones para la retención de los militares y el bienestar familiar militar.

 

Como presidente, Biden encargará la investigación y desarrollará soluciones para apoyar el aumento de tiempo entre los traslados por un cambio de estación permanente y al mismo tiempo garantizar que cumplamos los objetivos del ritmo operacional y de personal para cumplir con nuestras demandas de seguridad nacional. Esto requerirá que examinemos exhaustivamente los posibles impactos positivos y negativos de cualquier cambio en los ciclos de implementación, las políticas de asignación de unidades y los cálculos del número de efectivos de la fuerza. Una de esas soluciones podría ser invertir en la creación de escenarios de aprendizaje virtuales o híbridos para la educación militar profesional (PME, por sus siglas en inglés) obligatoria para que los militares y sus familias puedan quedarse en un mismo sitio, en lugar de cambiar de estación permanente a una nueva base para una corta misión educativa.

 

Garantizar la oportunidad profesional y económica de los cónyuges de los militares: los cónyuges de los militares a menudo tienen más educación que sus pares civiles, pero enfrentan una tasa de desempleo de alrededor del 30%. La reubicación frecuente y los altos ritmos operacionales a menudo reprimen su trayectoria profesional. El sistema de personal militar se diseñó teniendo en cuenta a una familia donde una sola persona ganaba un salario, pero muchas familias militares, como sus contrapartes civiles, dependen de devengar un segundo ingreso o simplemente quieren la oportunidad de que el cónyuge militar siga una carrera. Las familias militares están experimentando cada vez más desafíos como la inseguridad alimentaria o ahorros insuficientes para emergencias, y con demasiados cónyuges militares desempleados o subempleados, satisfacer estas necesidades es un desafío. Los cónyuges militares LGBTQ también pueden verse afectados de manera desproporcionada cuando residen en estados donde se permite discriminar por la orientación sexual o la identidad de género de un individuo. La Administración Trump no solo ha permitido estas prácticas discriminatorias, sino que las ha alentado, al tiempo que afirma apoyar a los militares. Es hipócrita y simplemente está mal. 

 

Para aumentar las oportunidades económicas para los cónyuges militares, el presidente Biden:

 

  • Invertirá $500 millones en un programa piloto de emprendimiento para cónyuges militares del Departamento de Defensa (DOD, por sus siglas en inglés) de 3 años, que proveerá micro subvenciones, tutoría y asistencia técnica a los cónyuges de los militares que estén interesados ​​en iniciar o expandir pequeños negocios. 
  • Asegurará que la oficina de Educación y Oportunidades Profesionales para los Cónyuges de los Militares del Departamento de Defensa sea financiada y dotada de personal totalmente, de manera que la programación efectiva como la Alianza de Empleos para los Cónyuges de los Militares (MSEP, por sus siglas en inglés), las becas de Mi Cuenta de Avance Profesional (MyCAA, por sus siglas en inglés) y el Programa de Transición para los Cónyuges de los Militares (MySTeP, por sus siglas en inglés) tengan la oportunidad de lograr resultados y crear conciencia y aumentar su utilización entre las familias militares.
  • Construirá puentes entre el sector privado y el gobierno de los EE. UU. para ayudar a educar a los empleadores sobre el valor del talento de los cónyuge militares, impulsar compromisos para contratarlos, retenerlos y ascenderlos, y crear oportunidades profesionales concretas, como lo hizo Joining Forces.
  • Ampliará el Crédito Tributario por Oportunidades de Trabajo (WOTC, por sus siglas en inglés) para incluir los cónyuges de los militares. 
  • Revertirá las políticas discriminatorias de la administración Trump y redoblará los esfuerzos con los funcionarios estatales para garantizar que los cónyuges LGBTQ de los militares tengan el apoyo que necesitan para seguir carreras exitosas. 
  • Continuará los esfuerzos iniciados durante la administración Obama-Biden para poner fin a los requisitos innecesarios de licencias ocupacionales. Si bien las licencias son importantes en algunas ocupaciones para proteger a los consumidores, en muchas ocupaciones las licencias no hacen más que frustrar las oportunidades económicas. Si un cónyuge de un militar trabaja en una ocupación que requiere una licencia o credencial y tiene que mudarse debido a la carrera de su pareja, que es militar, es posible que deba obtener la certificación nuevamente. Como presidente, Biden se basará en los esfuerzos de la Administración Obama-Biden para incentivar a los estados a reducir los requisitos de licencia innecesarios y garantizar que las licencias sean transferibles de un estado a otro.
  • Financiará completamente las instalaciones de cuidado infantil en las instalaciones y ampliará el conocimiento sobre el programa de asistencia para los pagos del Departamento de Defensa, que apoyan los principales defensores de las familias militares, para que los cónyuges militares puedan continuar más fácilmente su educación y sus carreras y aprovechar el cuidado temporal para aliviar el estrés de las movilizaciones. 

 

Mejorar el apoyo para los cuidadores: Los cuidadores de los militares y veteranos heridos, enfermos o lesionados se enfrentan a una variedad de desafíos, que incluyen resultados de salud negativos, pérdida de ingresos y dificultades para planificar su futuro. Son esenciales para las familias militares y nuestros veteranos, y les debemos el mismo compromiso y apoyo que ellos muestran a nuestros militares y veteranos heridos, enfermos o lesionados.    

 

Como presidente, Biden:

  • Asegurará que los cuidadores de los militares en servicio activo reciban un apoyo profesional y de pares adecuado, incluidos servicios de salud mental competente, capacitación en preparación financiera y apoyo de transición a lo largo del periodo de rehabilitación (ya sea que esto lleve al retiro del militar por razones médicas o a su regreso al servicio). 
  • Brindará transparencia y manejo de casos con contactos frecuentes a través de sesiones en persona o de telesalud con coordinadores de cuidadores para aquellos cuidadores inscritos en el Programa de Apoyo al Cuidador del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA, por sus siglas en inglés), especialmente para brindar asistencia personalizada mientras navegan la doble elegibilidad para beneficios y servicios, tanto del DoD como el VA. 
  • Una parte fundamental de cumplir con nuestro compromiso con las familias militares es hacerlo a tiempo, algo que la Administración Trump no ha podido hacer. El presidente Biden se asegurará de que la expansión de elegibilidad para el Programa de Apoyo al Cuidador de VA cumpla con sus plazos y recopile datos de satisfacción longitudinales por medio de encuestas periódicas de las personas inscritas o que se están inscribiendo en el programa. 
  • Ayudará a los cuidadores de los veteranos, enfermos, heridos o ancianos a pagar el cuidado a largo plazo al proporcionar asistencia mediante la creación de un crédito contributivo de $5,000 para los cuidadores informales, basado en la legislación respaldada por AARP. Este crédito contributivo será adicional al apoyo financiero ofrecido por el Programa para Cuidadores del VA.
  • Apoyará las propuestas para ampliar las oportunidades de cuidado temporal que tanto necesitan los cuidadores, para incluir las que se ofrecen dentro del DoD, VA, y a través del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés).
  • Instituirá una extención para el Programa de Asistencia Educativa para Sobrevivientes y Dependientes (Capítulo 35), para que los cónyuges y sobrevivientes que no hayan accedido a sus beneficios en el plazo asignado tengan la oportunidad de solicitar tiempo adicional.  

 

Poner fin a las cargas financieras innecesarias que enfrentan los sobrevivientes: como presidente, Joe Biden pondrá fin a las cargas financieras innecesarias causadas por el Plan de Beneficios para los Sobrevivientes/Compensación de indemnización por dependencia (SBP/DIC Offset) o el “Impuesto por viudez”. Es incorrecto que castiguemos financieramente a las familias de los caídos como consecuencia de su sacrificio extremo.       

 

Mejorar la educación de los hijos de los militares: hay más de 1 millón de hijos de militares en servicio activo en todo el mundo. Ya sea que estén educados en las escuelas de Actividad Educativa del Departamento de Defensa (DoDEA, por sus siglas en inglés), distritos escolares locales, escuelas parroquiales, escuelas en el hogar o escuelas en línea, los hijos de los militares necesitan apoyo para garantizar que tengan todas las oportunidades de tener éxito en su educación.     

 

Como presidente, Biden:

 

  • Propondrá legislación para expandir el Identificador de estudiante militar (MSI, por sus siglas en inglés) a todos los niños conectados con el ejército (para incluir a los hijos del personal de la Guardia Nacional y la Reserva, independientemente del estado de activación/orden), los hijos de los veteranos y los hijos de los militares o veteranos fallecidos, que son a menudo impactados por el servicio militar de sus padres. Bajo la administración Obama-Biden, promulgamos la Ley para que Cada Estudiante Tenga Éxito, que incluía el MSI, una designación que permite a los educadores y las escuelas comprender mejor dónde los hijos de los militares reciben su educación y cómo podemos apoyarlos mejor. Actualmente, el MSI se extiende solo a los hijos de militares en servicio activo, excluyendo a los hijos de los miembros de la Guardia Nacional, la Reserva, los veteranos, los cuidadores y los hijos de los caídos. Pero estos niños y jóvenes también enfrentan desafíos únicos, y necesitamos saber quiénes son para poder determinar qué apoyo necesitan.   
  • Promoverá esfuerzos en todos los estados para agilizar los requisitos de inscripción, estandarizar los recursos educativos y capacitar a los maestros y el liderazgo escolar para garantizar que cubramos las necesidades únicas de los hijos de los militares de manera efectiva, sin importar dónde estudien o con qué frecuencia tienen que mudarse.
  • Promoverá una mayor conciencia del Pacto Interestatal sobre Oportunidades Educativas para los Hijos de los Militares entre las familias militares, maestros y administradores.
  • Creará y difundirá herramientas de capacitación que capaciten a los padres vinculados con el ejército para abogar más efectivamente por sus hijos.
  • Brindará incentivos financieros para que los distritos escolares capaciten a los educadores sobre las necesidades y barreras únicas que enfrentan los jóvenes vinculados con el ejército para que puedan ayudar a los hijos de los militares a prosperar, sin importar dónde reciban su educación. 
  • Apoyará y protegerá los beneficios de GI posteriores al 11-S para veteranos y familiares calificados al fortalecer la Herramienta de Comparación de la Ley GI y la Herramienta de Retroalimentación Escolar para ayudar a poner fin a las prácticas depredadoras de las instituciones post-secundarias.
  • Promulgará legislación para eliminar la llamada laguna legal 90/10 que brinda a las escuelas con fines de lucro un incentivo para inscribir a veteranos, militares y miembros de las familias militares que están utilizando la Ley GI o asistencia de matrícula en programas que no están dando resultados.

 

Ampliar y mejorar los servicios de salud mental para los dependientes de los militares: los hijos y los cónyuges de las familias de los militares son resistentes, pero experimentan altos niveles de estrés, ya sea debido a mudanzas frecuentes, movilizaciones y horarios de entrenamiento del militar, o las redes de apoyo social/emocional débiles. Los niños en edad escolar y los adolescentes que experimentan la separación de un padre (ya sea por una movilización u otras misiones) muestran niveles más altos de angustia emocional y problemas de conducta. Alrededor del 25 por ciento de los estudiantes de primer año de secundaria y el penúltimo año de secundaria en una familia militar han reportado pensamientos suicidas durante el año anterior, y el estrés de la vida militar puede exacerbar los problemas de salud, entre ellos la depresión, la ansiedad o los trastornos por el abuso de sustancias.

 

Biden se ha comprometido a lograr la paridad en la salud mental, ampliar el acceso al cuidado de salud mental y eliminar el estigma que rodea los problemas de salud del comportamiento. Redoblará nuestros esfuerzos para garantizar el cumplimiento de las leyes de paridad en la salud mental y expandirá los fondos para los servicios de salud mental.

 

También es esencial que invirtamos en una infraestructura que promueva la salud y el bienestar, reduzca las conductas de riesgo y brinde acceso oportuno y conveniente a servicios de alta calidad de salud mental y uso y abuso de sustancias para los dependientes de los militares. Debemos asegurarnos de que las instalaciones del Departamento de Defensa estén totalmente dotadas de personal, equipadas, con recursos y capaces de apoyar la salud mental de los dependientes de los militares. Si esta capacidad no está disponible, debemos invertir en soluciones para crear capacidad adicional asequible, accesible y de alta calidad en el sector civil. El cuidado debe ser efectivo y estar basado en tratamientos fundamentados ​​en la evidencia. Los proveedores deben ser culturalmente competentes, educados en las necesidades únicas de las familias militares. Y las familias que buscan apoyo nunca deben endeudarse para recibir tratamiento ni preocuparse por la confidencialidad.

 

La Administración Biden:

 

  • Aumentará los fondos para telesalud y ampliará el acceso a la misma para las familias militares, particularmente en áreas que no pueden acceder a la atención oportuna.
  • Ampliará el número de sesiones gratuitas de consejería no-médico de Military OneSource para familias militares de 12 sesiones a 18 y ampliará el acceso a las familias de la Guardia Costera independientemente del estado de activación.   
  • Invertirá en reclutar y retener profesionales de cuidado de salud mental en instalaciones militares de tratamiento para garantizar que haya suficientes médicos clínicos para satisfacer las necesidades no solo de nuestra fuerza en servicio activo, sino también de los dependientes de los militares. 
  • Redefinirá las “Áreas de Escasez de Profesionales de la Salud” (HPSA, por sus siglas en inglés) federales para incluir específicamente las áreas geográficas impactadas por los militares.
  • Ampliará el Cuerpo Nacional de Servicios de Salud para incentivar a los proveedores profesionales de salud mental temprana para que atiendan a esta población.
  • Volverá a priorizar y ampliará las tareas del grupo de trabajo interinstitucional de la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA, por sus siglas en inglés) sobre las necesidades de salud mental de los veteranos y las familias militares, para incluir temas relacionados con lesiones cerebrales traumáticas, trastorno por abuso de sustancias y adicción, y otros condiciones relacionadas. Además, el presidente Biden restablecerá completamente el enfoque de SAMHSA en soluciones basadas en evidencia y designará un puesto específico en el Consejo de Política Nacional para impulsar un enfoque en conjunto del gobierno en estos temas.
  • Ordenará al Departamento de Defensa que elabore un informe anual sólido sobre el estado de la salud mental de las familias militares, en coordinación con VA y SAMHSA.

 

Garantizar viviendas seguras: el gobierno ha traicionado la confianza de las familias militares al proveer viviendas de calidad inferior. Ahora, tenemos que trabajar el doble para recuperar esta confianza. Eso requerirá la máxima transparencia y responsabilidad tanto del gobierno como de los socios del sector privado encargados de alojar a las familias de nuestros militares.  

 

La Administración Biden:

 

  • Pondrá en vigor una declaración de derechos de los inquilinos integral y estandarizada para todas las familias militares, y como los defensores han exigido correctamente, se asegurará de que los altos dirigentes del Departamento de Defensa la hagan cumplir. No haremos más promesas vacías a las familias militares. Pediremos cuentas a estos arrendadores y a nosotros mismos.  
  • Exigirá informes periódicos, estandarizados, objetivos y publicados sobre la satisfacción de las familias militares y las preocupaciones de todas las viviendas. 
  • Establecerá un documento público que describa las expectativas de calidad y las consecuencias para todos los proveedores de vivienda y, cuando sea necesario, rescindirá los arrendamientos a largo plazo en manos de empresas privadas. 

 

Conoce a nuestras familias: Los largos períodos de guerra sostenida nos han hecho actuar a la defensiva en nuestras respuestas a las necesidades de las familias militares. Para apoyar mejor a estas familias y optimizar su salud y bienestar, debemos mejorar nuestra comprensión de sus necesidades actuales y emergentes. No podemos cometer errores. Debemos anticipar y preparar soluciones que respondan a las necesidades cambiantes de las familias militares a lo largo del ciclo de vida militar. Debemos poder rastrear e identificar las tendencias emergentes para que podamos ser ágiles y receptivos a las necesidades cambiantes de nuestras familias militares.  

 

Como presidente, Biden:

 

  • Convocará a un grupo de trabajo multidisciplinario de personas que formulan política pública, líderes de programas y expertos en investigación y en los temas para desarrollar un plan estratégico de investigación con el fin de informar soluciones para apoyar a las familias militares. 
  • Designará recursos específicos para la investigación y el desarrollo relacionados con los resultados de las familias militares en el presupuesto de la Oficina del Subsecretario de Defensa para el Personal y la Preparación, para incluir recursos para la investigación en  la Política de Familias y Comunidades Militares y el Programa de Salud de Defensa.
  • Exigirá que el Departamento de Defensa trabaje con el gobierno federal con el fin de aprovechar las evaluaciones de salud y bienestar a nivel nacional y estatal para garantizar que analicen adecuadamente la afiliación militar en las recopilaciones de datos en curso en los Estados Unidos. Es imperativo que todos los estudios nacionales incluyan variables que nos permitan examinar qué tan bien les va a las familias militares en relación con los demás.