EL PLAN BIDEN PARA LOS ESTADOUNIDENSES DE MAYOR EDAD

La obligación moral de nuestro tiempo es reconstruir la clase media. La clase media no es un número, es un conjunto de valores. Y, un componente clave de ese conjunto de valores es tener un ingreso estable y seguro a medida que uno envejece para que sus hijos no tengan que cuidarlo en su jubilación. Esto significa no solo proteger y fortalecer el Seguro Social, sino también ayudar a más familias de clase media a aumentar sus ahorros.

Una jubilación digna también significa tener acceso a un cuidado de la salud y un apoyo asequibles. Demasiados estadounidenses, y muchos estadounidenses mayores, no pueden pagar sus recetas medicas o su cuidado prolongado. Sus familias se enfrentan horrar para su propia jubilación o cuidar de sus padres envejecidos. No está bien.

Los estadounidenses de clase media y trabajadora construyeron este país. Y, merecen jubilarse con dignidad: poder pagar sus recetas medicas y tener acceso a atención prolongada de calidad y asequible. 

I. HACER FRENTE AL ABUSO DE PODER DE LAS EMPRESAS DE MEDICAMENTOS RECETADOS

Demasiados estadounidenses no pueden pagar sus medicamentos recetados, y las corporaciones de medicamentos recetados se aprovechan de los bolsillos de las personas enfermas. El Plan Biden pondrá un alto a los precios de los medicamentos y al sector farmaceutico mediante:

  • La derogación de las excepciónes fiscales escandalosas que permiten que corporaciones farmaceuticas eviten negociar con Medicare sobre los precios de los medicamentos. Debido a que Medicare cubre a tantos estadounidenses, tiene una ventaja significativa para negociar precios más bajos para sus beneficiarios. Y asi pasa con los hospitales y otros proveedores que participan en el programa, pero no para los fabricantes de medicamentos. Los fabricantes de medicamentos que no enfrentan ninguna competencia, por lo tanto, pueden cobrar cualquier precio que decidan establecer. No hay justificación para esto, excepto el poder del cabildeo de corporaciones farmaceuticas. El Plan Biden revocará la ley existente que prohíbe explícitamente que Medicare negocie precios más bajos con las corporaciones de medicamentos.
  • Restringir los precios al lanzamiento de medicamentos que no tienen competencia y que los fabricantes están cotizando de una forma abusiva. A través de su trabajo en Cancer Moonshot, Biden entiende que el futuro de las intervenciones farmacológicas no son los medicamentos químicos tradicionales, sino los medicamentos biotecnológicos especializados que tendrán poca o ninguna competencia para mantener los precios bajo control. Sin competencia, necesitamos un nuevo enfoque para mantener bajos los precios de estos medicamentos. Para estos casos en los que se lanzan nuevos medicamentos especializados sin competencia, bajo el Plan Biden, el secretario de Salud y Servicios Humanos creará una junta de revisión independiente para evaluar su valor. La junta recomendará un precio razonable, basado en el precio promedio en otros países (un proceso llamado fijación de precios de referencia externa) o, si el medicamento está ingresando primero en el mercado de los Estados Unidos, con base en una evaluación realizada por los miembros independientes de la junta. Este precio razonable será la tarifa de Medicare y la opción pública pagada. Además, el Plan Biden permitirá que los planes privados que participen en el mercado individual tengan acceso a una tasa similar.
  • La limitación de los aumentos de precios para todos los medicamentos genéricos de marca, biotecnológicos y de precios abusivos a la inflación. Como condición para la participación en el programa Medicare y la opción pública, se prohibirá que todos los medicamentos genéricos de marca, biotecnológicos y de precios abusivos aumenten sus precios más allá de la tasa de inflación general. El plan Biden también impondrá una multa fiscal a los fabricantes de medicamentos que aumenten los costos de su marca, biotecnología o genéricos de precios abusivos sobre la tasa de inflación general. 
  • Permitir a los consumidores comprar medicamentos recetados de otros países. Para crear más competencia para las corporaciones farmacéuticas de los Estados Unidos, el Plan Biden permitirá a los consumidores importar medicamentos recetados de otros países, siempre que el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos haya certificado que esos medicamentos son seguros.
  • El fin a las exenciones fiscales de las corporaciones farmacéuticas por gastos de publicidad. Estas corporaciones gastaron alrededor de $6 mil millones de dólares en 2016 solamente en anuncios de medicamentos recetados para aumentar sus ventas, un aumento de más de cuatro veces de  $1.3 miles de millones en 1997. La Asociación Médica Estadounidense incluso ha expresado “preocupaciones entre los médicos sobre el impacto negativo de las promociones impulsadas comercialmente y el papel que desempeñan los costos del marketing en el aumento de los precios de los medicamentos”. Actualmente, las corporaciones farmacéuticas pueden usar el gasto en estos anuncios como una deducción para reducir la cantidad de impuestos que deben. Pero los contribuyentes no deberían tener que pagar la factura de estos anuncios. Como presidente, Biden terminará esta deducción de impuestos para todos los anuncios de medicamentos recetados, como fue propuesto por la senadora Jeanne Shaheen.
  • Mejorar el abastecimiento de genéricos de calidad. Los medicamentos genéricos ayudan a reducir el gasto en atención de la salud, pero las empresas de medicamentos de marca han logrado preservar una serie de estrategias para ayudarles a retrasar la entrada de un genérico en el mercado incluso después de que la patente haya caducado. El Plan Biden apoya numerosas propuestas para acelerar el desarrollo de genéricos seguros, como la propuesta del senador Patrick Leahy para asegurarse de que los fabricantes de medicamentos genéricos tengan acceso a una muestra.

II. PROTEGER Y FORTALECER A MEDICARE Y ASEGURAR LA CALIDAD Y UN CUIDADO ASEQUIBLE DE LA SALUD PARA TODOS LOS ESTADOUNIDENSES MAYORES 

El 23 de marzo de 2010, el presidente Obama promulgó la Ley del Cuidado Asequible de la Salud, con el vicepresidente Biden a su lado, e hizo historia. Fue una victoria que tomó 100 años. Fue la conclusión de una dura lucha que requirió enfrentarse a los republicanos, los intereses especiales y el statu quo para hacer lo correcto. Pero la administración de Obama-Biden lo consiguió.

Actualmente, la Ley del Cuidado Asequible de la Salud aún es importante, especialmente para los estadounidenses mayores. Debido a Obamacare, más de 100 millones de personas ya no tienen que preocuparse de que una compañía de seguros les niegue la cobertura o les cobre primas más altas solo porque tienen una enfermedad preexistente – Ya sea cáncer, diabetes, cardiopatía o un problema de salud mental. Las compañías de seguros ya no pueden establecer límites anuales o de por vida en la cobertura. La ley limitó la medida en que las compañías de seguros pueden cobrarle primas más altas solo por su edad. Y, la Ley del Cuidado Asequible fortaleció a Medicare ampliando la vida del Fondo Fiduciario de Medicare; dando a los beneficiarios de Medicare acceso a servicios recomendados preventivos gratuitos, como una visita anual de bienestar; y cerrando la brecha de cobertura de medicamentos recetados, a menudo referida como el “hoyo de dona”.

Pero, todos los días durante los últimos nueve años, la Ley del Cuidado Asequible de la Salud ha estado bajo un ataque implacable.

Inmediatamente después de su aprobación, los republicanos del Congreso comenzaron a intentar una y otra vez revocarla. Siguiendo los pasos del presidente Trump, los republicanos en el Congreso simplemente han duplicado este enfoque desde enero de 2017. Y, dado que la revocación en el Congreso no ha funcionado, el presidente Trump ha estado haciendo todo lo posible para sabotear la Ley del Cuidado Asequible de la Salud. Ahora, la administración Trump está tratando de derogar la ley completa, incluidas las protecciones para las personas con condiciones preexistentes, en la corte.

Como presidente, Biden protegerá la Ley del Cuidado Asequible de la Salud de estos continuos ataques. Él se opone a todos los esfuerzos para deshacerse de esta histórica ley, incluidos los esfuerzos de los republicanos y de los demócratas. En lugar de empezar de cero y deshacerse de un seguro privado, tiene un plan para construir sobre la Ley del Cuidado Asequible de la Salud dando a más opciones a los estadounidenses, reduciendo los costos de la atención médica y haciendo que nuestro sistema de atención médica sea menos complejo de navegar. Usted puede leer el plan completo de atención médica de Biden [aquí]. Además, para mejorar el acceso de los estadounidenses mayores a servicios de salud asequibles y de calidad, Biden: 

  • Protegerá a Medicare como lo conocemos. Hoy en día, Medicare proporciona cobertura de seguro de salud a más de 60 millones de estadounidenses mayores y personas con discapacidad. Como presidente, Biden continuará defendiendo el compromiso de nuestra nación con los estadounidenses mayores y las personas con discapacidades a través de Medicare, y mantendrá a Medicare como un programa separado y distinto, y se asegurará de que no haya interrupciones en el sistema actual de Medicare.
  • Protegerá a Medicaid y se asegurará de que sus beneficiarios tengan acceso a atención prolongada en el hogar y en la comunidad cuando lo deseen. Medicaid paga más por cuidado prolongado que cualquier otra aseguradora en el país. De hecho, aproximadamente 6 de cada 10 personas que residen en hogares para adultos mayores están inscritas en Medicaid, incluidos muchos estadounidenses mayores. Sin embargo, la administración Trump está, supuestamente, considerando un plan para recortar los fondos de Medicaid al convertirlo en una subvención en bloque. Y el liderazgo republicano en estados como Iowa, donde se ha privatizado Medicaid con resultados devastadores para algunos de sus residentes más vulnerables, no están cumpliendo con sus obligaciones bajo el programa. El Plan Biden protegerá los fondos de Medicaid y se asegurará de que el programa les brinde a las personas con Medicaid que necesitan atención prolongada la flexibilidad para elegir la atención domiciliaria y en la comunidad. Además, la administración Biden no permitirá que los estados dejen de cumplir con sus obligaciones bajo Medicaid y tomará medidas de ejecución contra cualquier estado que permita que la especulación obstaculice el acceso a la salud de los beneficiarios de Medicaid.
  • Proporcionará alivio fiscal para ayudar a resolver el desafío del cuidado prolongado. El Plan Biden también ayudará a los estadounidenses a pagar por la atención prolongada brindando alivio a los estadounidenses que la necesiten, creando un crédito fiscal de $5,000 dólares para cuidadores informales, siguiendo el modelo de legislación apoyada por AARP. Estos cuidadores informales, ya sean familiares u otros seres queridos, han estado haciendo un trabajo incansable durante demasiado tiempo sin ningún apoyo financiero. Además, Biden aumentará la generosidad de los beneficios fiscales para los estadounidenses mayores que decidan comprar un seguro de cuidado prolongado y pagarlo utilizando sus ahorros para la jubilación.
  • Cuidar a nuestros cuidadores. Los desafíos físicos, emocionales y financieros de cuidar a un ser querido son enormes. Como presidente, Biden trabajará para promulgar a nivel federal la Ley de Asesoría, Registro, Habilitación (CARE, por sus siglas en inglés), respaldada por AARP, que ya ha sido aprobada en 39 estados. Esta legislación ayudará a nuestros cuidadores asegurando que los hospitales les den instrucciones e información cuando sus seres queridos sean dados de alta. Biden también apoya las propuestas adicionales para apoyar a los cuidadores, como la financiación para darles acceso a un descanso del cuidado.

III. PRESERVAR Y FORTALECER EL SEGURO SOCIAL

El Seguro Social es la base de la jubilación estadounidense. Aproximadamente el 90% de los estadounidenses en edad de jubilación reciben beneficios de Seguro Social, y uno de cada cuatro dependen del Seguro Social de todo, o casi todo, su ingreso. El programa no solo ha asegurado que los trabajadores de clase media puedan disfrutar de una jubilación segura y sólida por la que tanto han trabajado, sino que también han sacado a más de 17 millones de estadounidenses mayores de la pobreza tan solo en 2017. 

El Plan Biden protegerá la Seguridad Social para los millones de estadounidenses que dependen del programa. Con el Fondo Fiduciario del Seguro Social ya en déficit y  la expectativa de que sea agotado en 2035, necesitamos medidas urgentes para que el programa sea solvente y evitar recortes a los jubilados estadounidenses.

Pero el Plan Biden no se detiene ahí. Como presidente, Joe Biden fortalecerá los beneficios para los estadounidenses mayores más vulnerables, incluyendo los viudos y viudas, los trabajadores de toda la vida con bajos beneficios mensuales y los beneficiarios envejecidos que pueden haber agotado sus otros ahorros. Específicamente, el Plan Biden:

  • Pondrá al Seguro Social en un camino hacia la solvencia a largo plazo. El agotamiento inminente del fondo del Fideicomiso del Seguro Social pone en peligro la jubilación estadounidense, tal como la conocemos. Esperar para actuar solo hace peligrar aún más el programa, y hará que una solución final sea mucho más difícil. El Plan Biden pondrá al programa en un camino hacia la solvencia a largo plazo al pedir a los estadounidenses con salarios especialmente altos que paguen los mismos impuestos sobre las ganancias que pagan las familias de clase media.
  • Preservar la naturaleza del Seguro Social. El Seguro Social es uno de los grandes éxitos de la política pública de nuestro país, en gran parte debido al hecho de que la participación en el programa se comparte entre casi todos los trabajadores. Los esfuerzos para privatizar el programa, como el enfoque sugerido por la administración Bush, socavarán la solvencia del programa y pondrán en riesgo los ingresos de las personas en la jubilación. De manera similar, las propuestas para que el programa se “otorgue después de averiguar los recursos económicos del solicitante”, de modo que solo los trabajadores jubilados de bajos ingresos reciban beneficios, ponen en peligro la naturaleza universal del programa y el papel clave como la base de la jubilación estadounidense. En última instancia, el éxito del Seguro Social se debe en gran parte al hecho de que casi todos los estadounidenses pueden confiar en el programa para hacer que su jubilación sea más segura. 
  • Proporcionará un mayor beneficio para los estadounidenses más viejos. A edades avanzadas, los estadounidenses se vuelven más vulnerables a agotar sus ahorros, a veces cayendo en la pobreza y viviendo una vida de penurias. El Plan Biden proporcionará a los beneficiarios más antiguos, aquellos que han estado recibiendo beneficios de jubilación por al menos 20 años, un cheque mensual más alto para ayudar a proteger a los jubilados del dolor de la disminución de sus ahorros para el retiro. 
  • Implementará un verdadero beneficio mínimo para los trabajadores de toda la vida. Nadie que haya trabajado durante décadas y haya pagado al Seguro Social debería tener que pasar su jubilación en la pobreza. El Plan Biden revolucionará el beneficio mínimo del Seguro Social, que se ha deteriorado con el tiempo hasta el punto de ser completamente inefectivo. Bajo el Plan Biden, los trabajadores que pasaron 30 años trabajando obtendrán un beneficio  de al menos el 125% del nivel de pobreza. 
  • Protegerá a las viudas y viudos de los grandes recortes en los beneficios. Para muchas parejas, la muerte de un cónyuge significa que los beneficios del Seguro Social se reducirán a la mitad, lo que ejercerá presión sobre el cónyuge sobreviviente que aún necesita realizar el pago de la hipoteca y manejar otras cuentas. El Plan Biden permitirá al cónyuge sobreviviente mantener una mayor proporción de los beneficios. Esto hará una diferencia apreciable en las finanzas de los estadounidenses mayores, especialmente las mujeres (que viven en promedio más que los hombres), aumentando el pago mensual en aproximadamente un 20% para los beneficiarios afectados. 
  • Eliminar las sanciones para los docentes y otros trabajadores del sector público. Las reglas actuales penalizan a los maestros y otros trabajadores del sector público que cambian de trabajo o que han obtenido beneficios de jubilación de diversas fuentes. El Plan Biden eliminaría estas sanciones al garantizar que los maestros que no son elegibles para el Seguro Social comiencen a recibir beneficios antes, en lugar del período actual de diez años para muchos maestros. El Plan Biden también eliminará los recortes de beneficios para los trabajadores y los beneficiarios sobrevivientes que están cubiertos por el Seguro Social y otra pensión. Estos trabajadores merecen los beneficios que se ganaron.

IV. IGUALAR LOS INCENTIVOS DE AHORRO PARA LOS TRABAJADORES DE CLASE MEDIA

En el panorama moderno de la jubilación, una jubilación sólida comienza con años de ahorro diligente. Mientras que otros aspectos del Plan Biden ayudarán a aumentar los salarios de los trabajadores y reducirán los costos de gastos como el cuidado infantil y el seguro de salud, el Plan Biden también asegurará que las familias de clase media tengan una ventaja a medida que crecen sus ahorros.

Bajo la ley actual, el código tributario permite a los trabajadores más de $200 miles de millones cada año para varios beneficios de jubilación, incluido el ahorro en planes tipo 401 (k) o IRA. Si bien estos beneficios ayudan a los trabajadores a alcanzar sus metas de jubilación, muchos están mal diseñados para ayudar a los ahorradores de ingresos bajos y medios: alrededor de dos tercios de los beneficios se destinan a los más ricos 20% de las familias. El Plan Biden hará que estos ahorros sean más iguales para que las familias de clase media puedan jubilarse con suficientes ahorros para apoyar una jubilación saludable y segura. El presidente Biden lo hará:

  • Igualando los beneficios fiscales de los planes de aportación definida. Los beneficios fiscales actuales para los ahorros de jubilación se basan en el concepto de diferimiento, por el cual los ahorradores pueden excluir sus contribuciones de jubilación de impuestos, ver cómo sus ahorros crecen libres de impuestos y luego pagar impuestos cuando retiran dinero de su cuenta. Este sistema proporciona a las familias de ingresos altos una rebaja fiscal mucho más fuerte para el ahorro y un beneficio limitado para la clase media y otros trabajadores con ingresos más bajos. El Plan Biden igualará los beneficios en toda la escala de ingresos, de modo que los trabajadores de ingresos bajos y medios también obtendrán una exención de impuestos cuando ahorren dinero para el retiro.  
  • Eliminando las sanciones para los cuidadores que desean ahorrar para la jubilación. De acuerdo con la ley actual, las personas que trabajan como cuidadores sin recibir un salario no son elegibles para obtener beneficios fiscales para el ahorro de la jubilación. El Plan Biden permitirá a los cuidadores realizar contribuciones de “actualización” a las cuentas de jubilación, incluso si no obtienen ingresos en el mercado laboral formal, como ha sido propuesto en una ley bipartidista por los representantes Jackie Walorski y Harley Rouda.
  • Dando a las pequeñas empresas una rebaja de impuestos para el inicio de un plan de retiro y a los trabajadores la posibilidad de ahorrar en el trabajo. De acuerdo con lo propuesto por la administración Obama-Biden, el Plan Biden requerirá la adopción generalizada de planes de ahorro en el lugar de trabajo y ofrecerá créditos fiscales a los pequeños negocios para compensar gran parte de los costos. Bajo el plan de Biden, casi todos los trabajadores sin una pensión o un plan de tipo 401 (k) tendrán acceso a un “401 (k) automático”, que brinda la oportunidad de ahorrar fácilmente para la jubilación en el trabajo, poniendo a millones de familias de clase media en el camino hacia un retiro seguro.

V. PROPORCIONAR AYUDA A LOS TRABAJADORES MAYORES QUE DESEEN SEGUIR TRABAJANDO

Con una vida más larga y la naturaleza cambiante del trabajo, muchos estadounidenses optan por permanecer en la fuerza laboral por más tiempo. A pesar de sus valiosas contribuciones, estos trabajadores a menudo enfrentan discriminación ilegal o fuertes multas impositivas cuando intentan seguir ganándose la vida. Joe Biden cree que todos los trabajadores merecen la oportunidad de ganarse la vida y lucharán para cambiar las leyes para permitir que todas las personas, sin importar su edad, obtengan el pago que merecen. El Plan Biden:

  • Protegerá a los estadounidenses mayores contra la discriminación perjudicial por edad. Como presidente, Biden respaldará la legislación bipartidista que protege a los trabajadores mayores de ser discriminados en la fuerza laboral. De acuerdo con una encuesta de AARP, esta práctica es generalizada: más del 60% de los trabajadores mayores reportan discriminación debido a su edad. El Plan Biden implementará medidas de seguridad en el lugar de trabajo para facilitar a los trabajadores de mayor edad el demostrar que fueron tratados injustamente en el trabajo. 
  • Ampliará el Crédito Tributario por Salario Devengado (EITC, por sus siglas en inglés) para trabajadores mayores. El EITC es una de las estrategias más efectivas para ayudar a los trabajadores de bajos salarios a lograr un salario digno. Desafortunadamente, el EITC no está disponible para los trabajadores una vez que cumplen 65 años, lo que los coloca en una clara desventaja con respecto a sus compañeros más jóvenes. Como presidente, Joe Biden permitirá que los trabajadores mayores de bajos salarios reclamen el crédito fiscal que merecen.